Entrevista A Gerardo Martínez Area

Noticiero Colombófilo A Canteira

Número 9                                16 de Febrero de 2019

EL REGRESO DEL “SAMURÁI”

GERARDO MARTÍNEZ AREA

El premio más significativo del año 2018.

1º TROFEO MAESTRO COLOMBÓFILO SEGURIDAD GRAN FONDO PROV.

Después de un pequeño paréntesis en la publicación de nuevas entrevistas, mayormente por los trabajos de construcción de los nuevos palomares del centro de cría A Canteira, al igual que Gerardo… estamos de vuelta.

Estamos ante un colombófilo que con su dedicación y saber hacer, aporta valores muy interesantes y necesarios para la vida diaria en general y en particular, para el deporte que nos atañe. Ha sabido comenzar absorviendo como una esponja lo aprendido de sus compañeros, y cuando ya ha podido “volar por sus propias alas”, lo ha compartido con los demás. En cuanto a palomas… por lo que se puede leer en la entrevista, “los cimientos” son de aquellas palomas ofrecidas por sus compañeros y ahora amigos: que le facilitaron en sus comienzos. Por derroteros de la vida, ha tenido que “aparcar” la afición, pero que por fortuna para él y para nosotros, ha vuelto con energías renovadas. ¡Vamos que si ha vuelto!

La vuelta no ha sido fácil, en conversaciones que he mantenido con Gerardo, me comentaba que parecía como si se hubiese olvidado de como preparar una paloma para hacerla regresar de Lloret de Mar. No encontraba explicación… trabajaba de la misma manera que lo hacía en el pasado y que tantos éxitos le habían dado y nada. Analíticas varias, regulación de la ventilación, reajustes en el plan de alimentación, etc. Hasta que un día, el Doctor en Medicina Veterinaria Guillermo Barrallo, ya hartos de buscar y buscar en donde estaba el problema, le preguntó de que agua les estaba suministrando. Gerardo le respondió que les daba agua del pozo de barrena que tiene en la finca. Le hizo una analítica y ¡bingo!, coliformes por “tropecientos”. Habían hallado la causa. Una vez hechos los tratamientos adecuados al agua, vuelta a la normalidad. El pasado año 2018 ha encestado 6 palomas a Lloret de Mar y ha recibido 5 en control. La otra le regresó días después fuera de control.

Cuando le escuché lo del agua del pozo, se me pusieron los pelos como escarpias. A mí me pasa lo mismo a final de campaña. Años atrás, cuando me habían hecho el pozo de barrena, le había hecho una analítica y había dado mal (coliformes y demás). Esto se lo comenté al que me hizo el pozo y me comentó que podía pasar a veces al poco de hacerlo pero que con el tiempo las analíticas darían bien. Quedé tranquilo, hasta tal punto que nunca más he hecho otros análisis porque ese agua solo la utilizamos para dar de beber a los animales y para regar. A este tema ya le hemos dado solución.

Ojalá que con entrevistas como esta, de la misma manera que me ha ayudado a mi, sirva para ayudar a los demás. Este es el verdadero motivo del Noticiero, aparte de servir de altavoz a toda una serie de colombófilos TOP como Gerardo.

EL COMIENZO

¿Cómo fueron tus comienzos en colombofilia?

Mis comienzos en la colombofilia vienen determinados porque desde pequeño siempre me gustaron las palomas y los pájaros en general. En donde nací, en la Parroquia de San Xulían de Marín, lugar de Porteliña (Pontevedra), en  1964, había mucha gente que tenía palomas del país en sus casas y formaban parte del “mundo” donde me crié. Había vecinos por los alrededores que tenían palomas de fantasía, que nos atraían a todos los chavales. Siempre hablábamos de buchonas, carrier, dragonas, abanico etc. Otros vecinos tenían mensajeras que traían de los buques pesqueros en los que estaban enrolados; eran palomas perdidas por los caladeros del Gran Sol y de la costa portuguesa, que después criaban con las del país o las utilizaban como nodrizas para las de fantasía. En definitiva, todo esto sumado a que mis tíos también traían alguna que otra mensajera de los caladeros mencionados anteriormente, ya que tenían sus respectivos palomares, con 12 años, mi padre, a quien también le gustaban las palomas, me hizo un pequeño palomar. Así, estas personas contribuyeron a ser el colombófilo que soy hoy en día.

¿Te resultó fácil contactar con la afición?

Contactar con la afición era difícil pues no había clubes colombófilos. Solo había particulares que compartían la afición por las palomas. En una excursión que realicé a A Coruña con el instituto cuando cursaba BUP, compré en la plaza de María Pita un libro sobre colombofilia. Allí se hablaba única y exclusivamente sobre mensajeras: competición, tipos de juego, alimentación etc. Fue el despertar a la competición que un día habría de llegar. Además, por aquel entonces, se hablaba de un señor que competía con mensajeras, quien, al final resultó ser nuestro querido amigo: Enrique Freire Sobral.

Con el libro que compré venía la dirección del club Palomas Mensajeras de Vigo,, al cual me acerqué, me hice socio y me llevaron por los palomares cercanos a buscar huevos, los cuales intercambié con mis palomas del país, teniendo así los primeros pichones anillados por mí mismo.

Debido a que tuve que estudiar lejos de casa y tampoco disponía de “posibles” para continuar con la afición y a mi posterior trabajo en la mar, tuve que postergar mi afición. No fue hasta el año 2004 cuando llegó el comienzo definitivo: cuando conseguí un trabajo en tierra. También recuerdo que cuando hacía ruta regular Tenerife-Sevilla, siempre encontraba colombófilos tinerfeños que traían sus cestas llenas de palomas para que se las soltase al día siguiente a unas 200 millas de tierra.

¿Quién o quienes han sido los primeros compañeros en echarte una mano?

Los primeros compañeros en echarme una mano fueron Pepe Pereiro y Hugo Sotelo. De hecho, Hugo residía a escasos 100 metros de donde vivía yo. Eran los más cercanos a mi domicilio (Cangas do Morrazo) y, además, pertenecían al club Ría de Pontevedra. Con ellos me acerqué a todos los demás de la zona: a Pablo Seoane, Nando, Curras, Jaime y otros, que posteriormente formaríamos el club Pombas do Morrazo. A través del club Ría de Pontevedra y sus colombófilos como Enrique Freire, Moncho, César y más gente (no queriendo olvidarme de ninguno porque la lista sería interminable), recibía los primeros pichones, reproductoras y asesoramiento de manera desinteresada. No me olvido de las amistades que hice allí. No se podía pedir más. No puedo más que dar las gracias a todos. De verdad, gracias.

En cuanto a conocimientos, ¿en dónde los has adquirido?

Los conocimientos los he adquirido sobre la marcha, en cuanto a metodología y sistemas de juego, tratamientos y enfermedades se refiere. El manejo a nivel aficionado ya lo conocía, pero no en el ámbito de competición.

Pregunté a todo el mundo para sacar mi propia verdad, me leí libros sobre colombofilia, revistas y, sobre todo, en Internet me perdí en las colombofilias inglesas y portuguesas, que me aportaron luz sobre el tema. Con todo, es en el día a día donde realmente evolucionas.

Las instalaciones, ¿de qué dimensiones y tipo de construcción era?

Mis antiguas instalaciones eran de bloque de hormigón de 10 x 2x 2,10 -260, con tejado de uralita y plexiglás (para dar luz), forrado de madera. Las ventanas no eran muy grandes en su parte delantera. Además, el palomar estaba rodeado en todo su frente por aviarios de 1,5 m de ancho.

Las secciones eran de aprox. 2 metros cada una.

En cada sección había una chimenea de 12 cm de diámetro x 1 metro de alto a la que se le habían adaptado extractores eólicos. La ventilación era perfecta.

Y tus primeras palomas, ¿quién o quienes te las han facilitado?

Mis primeros pichones, como he dicho anteriormente, me las han facilitado los colombófilos de la zona del Morrazo básicamente (aunque también de la Zona de Vigo).

Una vez ya construido palomar, recibidas las palomas y adquiridos los conocimientos básicos, ¿con qué sistema juego te iniciaste?

Funcionaba a modo de posadero rotativo portugués, con una sección central con nidos donde comían, bebían y criaban. Así, el juego se hacía de la siguiente manera: dos secciones laterales; una para machos,a la izquierda, con posaderos y; otra para hembras,a la derecha, también con posaderos.

Resultó muy efectivo, sobre todo, con las hembras para volarlas en viudez.

Adyacente al de hembras estaba el de pichones y el de reproducción.

Con el tiempo instalé nidos en el compartimiento destinado a machos en posaderos, haciendo una semiviudez, con preferencia a la viudez de hembras.

Y transcurrido el tiempo y ya con concursos a tus espaldas y premios de importancia ganados, ¿qué sistema de juego empleaste para alcanzar esos preciados premios?

Solía ser muy metódico pues quería competir de principio a final y, por tanto, volaban las palomas dos veces al día. Además, por supuesto, con bandera si lo consideraba necesario. Volaba los sexos separados y solo la última suelta de más kilometraje lo hacía al natural, normalmente con huevos de 12 a 14 días.

De las palomas iniciales, ¿alguna o algunas de ellas se han convertido en ejemplares básicos en tu reproducción?

De las palomas iniciales conservo la línea del Macho de Moncho x Hembra de Moncho de Ramón Bermúdez, que me ha dado un 1º Maratón Provincial de 2009 (16175-07) y 2º Internacional Melilla (3676-07).

También conservo la línea de La Perita (1º Maratón Prov. 2008), que fue hija de La Latona (2º campeonato gallego y 2º del Maratón de 2007), la cual que me regaló de pichón Manuel Currás Fervenza.

¿En qué líneas de palomas crees más: en las importadas o en las de la “tierra”?

No sabría decir si es mejor una paloma nativa de una extranjera. Todo necesita tiempo para probar y si el método de selección es muy estricto y no das tiempo a madurar los pichones, muchas veces dejamos por el camino animales de enorme valía. En todo caso, aparecerán otros que si cumplirán con el objetivo buscado.

Lo que sí tengo claro es que hay que partir de animales que hayan viajado la distancia que se pretende volar y tampoco hay que buscarlos fuera, los tenemos aquí.

A veces hacemos demasiado complicada la colombofilia.

Gerardo con el 147752/16, 4º As Gran Fondo´18 y con el 147799/16, 7º As Gran Fondo´18, ambos provinciales.

¿Cuántas palomas sueles albergar normalmente en total?

Con el palomar anterior albergaba en torno a 100 palomas, incluidas reproductoras. Estas últimas alcanzaron unas 10 parejas.

Hoy por hoy, como mucho, 60 palomas y suelo empezar la campaña con, aproximádamente, 40 palomas de vuelo.

¿Y cuántas están dedicadas a reproducción y cuántas a vuelo?

Como he dicho anteriormente, de las 60 dejo de volar unas 6, que son mis reproductoras, y como no dispongo de palomar de cría, salen a entrenar todos los días. Asimismo, alguna que otra vez se produce alguna baja. El resto, a volar.

¿Tu método de selección en qué se sustenta?

Mi método de selección es la cesta. Eso no quiere decir que no mantenga alguna paloma que seleccione para la cría única y exclusivamente y que se quede para conformar ese número reducido de reproductoras que me proporcionen unas características determinadas.

Con dos años todas vuelan a gran fondo. Lass que quedan, crían.

Con los yearling cada vez soy menos exigente debido a que no dispongo de las instalaciones adecuadas. Suelen volar velocidad, medio fondo y un 500 km como mucho y no todas las sueltas.

¿Por qué te inclinas más: por la consanguinidad o por el cruce?

Yo suelo hacer cruces abiertos y que cada cual se aparee con quien quiera.

Desde mi punto de vista, entiendo que las palomas que quedan después de la temporada han demostrado su valía y, sus hijos (criados al final de la anterior campaña), que han pasado el nivel mínimo que les exijo y tienen igual potencial que sus padres, que se apareen como deseen.

Si el resultado es que se han unido en mayor o menor grado de cosanguineidad, la cesta lo dirá. En todo caso, si me interesa un cruce consanguíneo lo dejo sin competir y forma parte de esas 6 palomas que no vuelan.

Todos los apareamientos quedan registrados.

¿Eres de los de dar bandera en los vuelos de noria o no?

A principio de temporada soy de dar bandera, pero a medida que avanza la misma son ellas las que determinan la cuantía de la misma.

No obstante, con los primeros vuelos en la pretemporada se puede dar más o menos bandera. Sin embargo, si realmente al mes de empezar los vuelos no se consigue un grado de vuelo determinado, hay que preocuparse.

Si la ventilación del palomar es correcta este problema es prácticamente inexistente, entrenando por sí mismas y a gran ritmo.

Tanto en lo que se refiere a las de vuelo, como las de cría y pichones, ¿qué sistema de alimentación utiliza a lo largo de una temporada y por qué?

El sistema que utilizo no difiere mucho del de otros colombófilos. Mezclas comerciales básicamente a las cuales se le adiciona aceite de ajo con levadura de cerveza o vitamineral, alternándolas diariamente durante todo el año.

Suelo administrales muy a menudo siempre yogurt natural con miel a principio de semana.

Todos estos complementos alimenticios se sirven ya sea en cría, muda, reposo o vuelo.

Durante la cría y la muda además suelo ofrecerles mucho zumo de tomate, coles y acelgas.  Trato de ser lo más natural posible.

En vuelo suele ser depurativa los primeros días y luego aumentp la cantidad de sport a medida que nos acercamos al enceste. Cuando empezamos a volar sobre postura es 100% sport.

¿Nos podrías comentar tu proceder, por ejemplo como es tu preparación para un gran fondo tanto en alimentación como en entrenamiento?

Para un gran fondo la preparación suele empezar el día que regresan, con una comida ligera al principio y al final del día sport 100 %. Las recibo con agua limpia y posteriormente les suelo dar un energizante y un hepático.

Al segundo día posterior a la llegada, empiezo un tratamiento para las enfermedades respiratorias y las tricomonas durante tres días consecutivos, en el agua, a la cual adiciono un hepático y vitaminas (estas últimas sobre la comida).

Esos días comen 50% sport y 50% depurativa, mientras les agrego yogurt natural y miel.

Es en ese momento, al terminar los tratamientos, en que abro nidales y comienzo los vuelos alrededor de palomar durante una hora por la mañana. Por la tarde, libertad absoluta hasta la postura, cuando doy autonomía hasta que pasen un par de días tras la postura del segundo huevo.

Acabado este tratamiento suelo dar un antihongos durante dos días, junto con el agua vitaminas y la comida 100% sport siempre con levadura de cerveza o vitamineral hasta el enceste.

La aplicación de la levadura de cerveza es siempre sobre la comida humedecida con una mezcla de aceites de hígado de bacalao, oliva y girasol a partes iguales, a la cual adiciono una o dos cucharadas soperas de levadura de cerveza.

Cuando ya están sobre huevos entrenan machos y hembras durante una hora por la mañana, levantándolos de la incubación si es necesario. Por la tarde, palomar abierto. Así hasta el último día.

Los últimos cinco días antes del enceste suelo incrementar la cantidad de maíz y en el agua, Omniform, Dextronic y vitaminas totales.

En esta etapa has ganado premios muy importantes, convirtiéndote además en un referente, pero para ti, ¿qué premio te ha reconfortado más?

Todos los premios han sido importantes, pero quizás el que más me impactó fue cuando gane el Campeonato de España de Palomas jóvenes en el año 2007. Además, quedé ese mismo año Subcampeón Nacional de seguridad. No me imaginané nunca que podría obtener un título nacional.

¿Con qué parte positiva te quedaste cuando has tenido que  “aparcar” la actividad colombófila?

El aparcar la actividad colombófila no supuso un gran esfuerzo pues no quedaba otra. Básicamente es dejar una afición por un cambio en tu vida, que es lo que más afecta. Siempre te quedas con la ilusión de un pronto regreso, y quieras o no ,siempre estás en el mundillo. Problemas son otros.

¿Y algo negativo a subsanar si lo hubiera?

Cuando tienes que abandonar la actividad colombófila te tienes que deshacer de animales que te han dado grandes alegrías. Para mí ha sido lo peor.

Cuando vuelves te das cuenta que en todos y cada uno de los palomares siempre hay animales extraordinarios y siempre hay alguien que te acerque a ellos.

EL PUNTO Y APARTE

¿Has mantenido algún contacto con la afición y compañeros?

Siempre mantuve el contacto con la actividad colombófila a través de los compañeros, lecturas colombófilas. Asimismo, sigo siendo asiduo a páginas web de colombofilia, por todos conocidos.

¿Y palomas, tenías alguna?

No, todas las palomas que tenía se las pasé a compañeros para que las incorporasen a sus cuadros reproductores.

EL REGRESO: en Tándem con tu hija Claudia.

¿Has echado de menos la afición?

Las palomas forman parte de nuestra forma de vivir y siguen en tu subsconciente. La colombofilia para mí es una forma de estar y de ser.

¿Qué palomas forman parte ahora de tu nueva andadura colombófila?

A día de hoy sigo con descendientes de las palomas mías que aún conservo vía otros compañeros que se habían quedado con los ejemplares que habían formado mi cuadro reproductor original. Además, incorporo todos los años palomas de otros colombófilos.

Pedigrí “A Perita”

Dado que ya eres un colombófilo más que contrastado, ¿has comenzado de nuevo con el mismo sistema que tantos éxitos te había dado o lo has cambiado?

Hoy en día, como no dispongo ni de instalaciones, ni de tiempo, ni resido todo el año donde tengo el palomar, vuelo al natural, con machos y hembras juntas al principio. Después, al natural sobre postura, tratando de volarlos como mínimo una hora diaria y sin bandera.

Aunque empiezo a mover las palomas a finales de enero y entro en velocidad y medio fondo para moverlas, y alguna de fondo, el objetivo es el gran fondo, pues hasta abril no puedo dedicarme al 100%.

Es un sistema que aunque no me gusta es el que se me adapta a mis circunstancias.

¿El sistema de alimentación es el mismo o lo has cambiado?

El sistema es el mismo, no ha variado en nada.

En una entrevista que te había hecho la revista editada por la Federación Colombófila Gallega “Nova Colombofilia”, decías que a ti te daban mejores viajeras las propias viajeras que la reproducción, ¿con el paso del tiempo sigues pensando lo mismo?

Mi experiencia me dice que he criado más palomas buenas procedentes del palomar de vuelo que del palomar de cría y podría ser debido a una cuestión de salud y de energía vital, ya que entrenan todos los días. De hecho, hoy por hoy, no tengo palomar de cría y si tienen los mismos genes que los de cualquier palomar de reproducción y los resultados aparecen es debido a que hay animales que conforman el equipo de vuelo con unas características determinadas, que además gozan de una importante salud. Partiendo de esta premisa, el resultado debe ser bueno.

¿Qué sistema has utilizado a lo largo de la campaña para que ambos sexos estén tranquilos y puedan rendir al máximo?

No suelo tener problemas, al estar cerrados los nidales, no se suelen aparear.

Como apareo temprano, para que las palomas vayan a la primera de gran fondo, con un pichón grande se solventa este inconveniente. De esta forma, me quedo con los primeros pichones del año. A la vuelta del primer gran fondo, desteto pichones y vuelvo a aparear.

¿De qué dimensiones dispones ahora como instalaciones y de qué tipo de material está construido y por qué?

A día de hoy dispongo de un palomar de madera de 3,60 m x 1,80m con solo dos secciones: una de 1,60 m con 12 nidos, convertibles en 24 perchas y algún posadero extra, y otra de 1.60 m con posaderos para 35 palomas. El palomar dispone de un pequeño aviario en su parte frontal y de un extractor eólico en cada sección.

Con estas instalaciones tan diminutas no poseo palomar de cría y albergo como máximo unas 60 palomas, de las cuales no van a concurso unas seis, que entrenan con las demás y son para mí como mis reproductoras. El resto, a volar y de lo que queda, crío. Además, siempre hay compañeros que me acercan algunos pichones para completar un máximo de 60 palomas. Si no hubiese rapaces, con 30 sobraban.

¿Qué opinión tienes al respeto del actual sistema de concursos y plan de vuelos?

Respecto del actual sistema de vuelos creo que no ha variado mucho.

Nosotros, los colombófilos, vivimos y morimos de nuestras decisiones y si los que aguantan de principio a fin tienen éxito pues los demás pueden hacerlo igual.

Si, como en mi caso, tengo que adaptarme a unas determinadas circunstancias al no poder volar todas las suelta, te adaptas. El programa es versátil y se adapta a todos. No lo tocaría.

En tu opinión, ¿qué se tendría que hacer para que hubiera gente nueva de manera continuada?

Es difícil decir cual es la solución, pero a mi modo de ver la afición nace casi siempre en la infancia, por el contacto directo con las palomas. Así, creo que acercar la colombofilia a los colegios seria una buena idea.

Todo lo que signifique una exposición al público en general debería tener un efecto favorable.

No hay una regla única, todas suman.

Y para que los que ya estamos, ¿qué habría que hacer para mantenernos motivados y no acabemos dejando la afición?

Supongo que las motivaciones de cada uno tienden a conformar su forma de competir, de estar en la colombofilia.

Tenemos que ser ambiciosos y apostar por una excelencia en la colombofilia. Debemos de ser competitivos de principio a fin. Todo esto lo marca cada uno. De todas formas, si el grupo social que conforma el club es uniforme en sus aspiraciones y competición y se marca unos objetivos es una buena lanzadera para la motivación. Si los resultados buscados aparecen, mayor motivación.

Creo que un nivel de autoexigencia personal es lo que nos lleva por un camino u otro, pero cada uno debe hacerlo por sí mismo. Así, si evolucionas y consigues objetivos que te marcas siempre tendrás un aliciente para continuar.

Por último, aquí tienes tu espacio por si deseas mencionar a alguien con el que te sientas agradecido.

Agradecido estoy a todos. Como agradecimiento personal, a mi amigo Pablo Seoane, con el cual comparto una gran amistad personal y colombófila. Sin duda, es un compañero de fatigas y alegrías.

Quiero recordar también a nuestro querido Sr. Enrique Freire Sobral, que es la afición en sí misma y una gran persona que siempre está ahí.

Óscar Martínez Mañana

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